¿Quieres triunfar en redes sociales? Sigue el método de las 7 «C»

Las redes sociales también juegan un rol fundamental a la hora de hablar de nuestra marca, ya que hoy en día del 100% de los negocios se llevan a cabo a través del social media y las mismas nos permiten tener una mayor cercanía con nuestra comunidad.

Y sobre todo proyectar la personalidad de nuestra marca, contenido y otros elementos relevantes que puedan generar ese alcance que tenemos como objetivo.

Sin embargo existen 7 factores críticos en el éxito de la gestión de tu comunidad online. No son cuatro y no son «pes» tal y como establece el marketing mix. Pero su importancia puede ser igual o superior a la hora de efectuar un planteamiento robusto en la estrategia en medios sociales.

La segunda C (Cariño) no suele encontrarse en los libros de marketing y se incorporar adecuadamente después de la C reina (Contenido), aunque podrían establecerse dudas sobre si debería ocupar el primer puesto.

Las 7 «C» de las redes sociales

1 – C de Contenidos

El contenido es el rey y sigue siéndolo. Los contenidos deben ser útiles y valiosos para los usuarios. Es la forma de mantener el interés y sobre todo, de facilitar la suscripción a los mismos. También es la forma de ganar “posicionamiento natural“ como referencia en un determinado sector de actividad o de conocimiento. Los contenidos deben ser entretenidos: el entretenimiento es una forma de utilidad. Y debe estar optimizado para volar en Medios Sociales (SMO).

2 – C de Cariño

Una vez que el usuario ha decidido unirse a una comunidad, o nosotros hemos decidido entrar a formar parte de una comunidad ya establecida, debemos realmente derrochar cariño y preocuparnos honestamente de las personas que conviven en dicha comunidad (al estilo Dale Carnegie). Es recomendable incluso definir procedimientos de “fidelización y retención”: conversación diaria (y no sólo reactiva, sino también proactiva), respuesta ágil y rápida, incluso alguna newsletter puede tener cabida, pero no al estilo tradicional, sino buscando cercanía y conversación.

3 – C de Cultura 2.0

Las normas de relación en un entorno de comunicación social tienen poco que ver con los usos y maneras de la comunicación corporativa y la publicidad tradicional. Es crítico respetar conceptos generales de etiqueta, y sobre todo, valores 2.0 (que se han ido asentando en las comunidades habituadas al uso de estos medios sociales): honestidad, reciprocidad, humildad, apertura, colaboración, generosidad y respeto.

4 – C de Conversación

A la gente le apasiona hablar. Todos los medios sociales tienen una componente conversacional. Para ello, es recomendable que haya “personas“ con cara y voz detrás de las conversaciones. De la cháchara intrascendente al sesudo debate: hablemos.

5 – C de Creatividad

Cada vez es más importante, ya que vivimos en la sobreabundancia de contenido y en la consecuente escasez de la atención. Aunque unos contenidos buenos son claves para el éxito del proyecto, la creatividad a la hora de enfocar la dinamización de una comunidad es vital. Desde acciones sencillas de dinamización para animar el cotarro, hasta acciones “publicitarias” más serias en SM (que no tienen por qué requerir una gran inversión económica) o acciones de PR 2.0.

6 – C de Carácter

La forma en que construimos la identidad digital de la marca en los medios sociales. Las personas que hablan en nombre de la empresa, y en especial, el Community Manager (si existe) o las personas visibles, son los principales responsables de construir una voz propia y característica.

7 – C de Constancia

Un esfuerzo sostenido, no puntual sino constante. Se trata de no dejar caer a la comunidad, de no defraudar a la confianza depositada. Quizás, una de las Ces que más cuesta hacer entender a las empresas. No hablamos de una “campaña”, hablamos de una partida “definitiva” del presupuesto mensual.

Otros factores a tener en cuenta

A la hora de publicar en redes sociales, hay otros factores que debes tener en cuenta para asegurarte de que tu mensaje sea efectivo y llegue a tu audiencia de la manera más adecuada posible.

1 – Tipos de tono comunicativo

Uno de los principales factores a considerar es el tono de tu publicación. El tono debe adaptarse al público al que te diriges y al propósito de tu publicación.

Los tonos pueden ser:

  • Emocional
  • Racional
  • Serio
  • Conservador
  • Moderado
  • Divertido

Por ejemplo, si estás tratando de promocionar un producto de lujo, es más adecuado utilizar un tono formal y elegante, mientras que si estás compartiendo un meme divertido, puedes utilizar un tono más informal y juguetón.

2 – Categorías de contenido

Existen diferentes tipos de contenidos que puedes utilizar en tus publicaciones en redes sociales. Algunos ejemplos de tipos de contenidos populares son:

  • Instructivo- Educativo: Post que aporten contenido de valor
  • Emotivo- Afectivo: Este estilo hace que el receptor de tu mensaje se sienta identificado con tu producto o servicio.
  • Humorístico: Te permite generar una situación más relajada y receptiva para llegar a tu potencial audiencia y clientes. Puede incluir chistes, memes, vídeos cómicos, etc.
  • Demostraciones: Demuestra las cualidades de tu producto o servicio. Este estilo refleja las ventajas de que otros te sigan y lean tu contenido.
  • Testimonios: Son publicaciones que incluyen el relato de una experiencia personal o de alguien que ha utilizado un producto o servicio. Pueden ser muy útiles para promocionar un producto o servicio, ya que proporcionan una perspectiva real y creíble.

Es importante tener en cuenta que cada tipo de contenido tiene sus propias ventajas y desventajas y que no todos funcionan para todas las audiencias. Por ejemplo, si tu audiencia es principalmente de adultos mayores, es posible que el contenido humorístico no sea tan efectivo como el contenido instructivo. Por lo tanto, es importante elegir el tipo de contenido adecuado para tu audiencia y tu propósito.

3 – Define tu estilo visual

También es importante tener en cuenta el estilo visual de tu publicación. Esto incluye elementos como imágenes, vídeos, colores y diseño gráfico. Asegúrate de que estos elementos estén en línea con el mensaje y el tono de tu publicación y de que sean atractivos y fáciles de entender para tu audiencia.

Puedes definirlo a través de fotografías, ilustraciones, diseños etc… y su vez, crea algunas plantillas base para realizar contenidos rápidos. Puedes hacerlo con un programa de diseño profesional de Adobe como Illustrator, o usar alguno estilo Canva, Crello, Adobe Spark, Desygner.

Analiza en qué red social deseas proyectarte, con qué frecuencia y qué dias/horas vas a publicar. Diseña tu propio calendario con toda la planificación de redes sociales que vas a necesitar. Puedes integrar el título de tu post, el copy, la red social por la cual difundirás el mensaje, el día y la hora.

Elabora tus post escogiendo algún tema en específico, proyectando el tono y el estilo adecuado, integrando la paleta de colores que pertenece ahora a tu marca y redacta.

A la hora de redactar los copys te recomendamos evaluar ortografía (eso dice mucho de ti como marca)

Todo aquello que te guste, te motive y te inspire a crear contenido, guárdalo para que puedan funcionar de ideas para próximas publicaciones.

Compartir en

Deja una respuesta